Por Marc Torres

Hace más de dos mil años, el filósofo Heráclito afirmó que es imposible bañarse dos veces en el mismo río, ya que tanto la persona como el río no serán los mismos. En el preciso instante en el que la piel desnuda toca el agua, se crea una historia única e irrepetible. Un destello fugaz que la fotografía es capaz de retratar.

Hace siete años que comencé un camino interminable para capturar estas escenas, utilizando la naturaleza como protagonista. Desde entonces, mi vida ha cambiado por completo.

La fotografía ha cambiado la manera que tengo de ver el mundo, me ha obligado a ponerme en situaciones en las que nunca hubiese imaginado que iba a estar y ha despertado en mí la necesidad y las ganas de recorrer el planeta hasta el último rincón. Aun así, lo que más valoro de todo lo que me ha dado, es la conexión que he conseguido con la naturaleza. He aprendido a valorarla, a sentirme cómodo en ella y, sobre todo, ha hecho que me preocupe cada vez más por conservarla.

Fotografía rocas mar AMar Project - por Marc Torres.

De cada fotografía que he hecho, tengo un recuerdo de lo que viví en el momento de apretar el botón. Un atardecer que tiñe todo el cielo de color rojo, una noche estrellada con la vía láctea como protagonista, la luna llena poniéndose al amanecer, la luz cenital del sol entrando en una cueva submarina… Todas estas experiencias han hecho que admire la naturaleza y por consiguiente, tenga la necesidad de cuidarla.

Uno de mis objetivos con la fotografía es que el espectador pueda llegar a sentir lo mismo que sentí yo al ver esa escena con mis propios ojos. De esta manera, podré conseguir que cada vez más personas lleguen a querer la naturaleza.

Hoy en día, la mayoría de la población es consciente del problema que tenemos con el cambio climático y de lo mal que estamos tratando a nuestro planeta y a las especies que habitan en él. Sin embargo, si queremos que todo el mundo actúe para revertir esta situación, primero tenemos que inculcar ese amor a la naturaleza que poseemos algunos. Porque para cuidar, primero hay que querer.

Hay muchas personas que por el estilo de vida que tienen, por el lugar donde viven o simplemente por la educación que han recibido apenas están conectadas con el medio ambiente. Aquí es donde la fotografía juega un papel muy importante, porque puede llegar a enseñar la belleza de nuestro planeta a todas esas personas que no han tenido la oportunidad de hacerlo.

Buceadora AMar project - por Marc Torres

Un ejemplo muy claro lo encontramos en Mare. Un certamen fotográfico en el que se pretende mostrar la belleza del mar a quienes no tienen la fortuna de disfrutarlo tan de cerca. Un concurso donde se buscan imágenes que retraten la hermosura de los ecosistemas marinos y que nos ayuden a entender los beneficios que nos aportan.

Obviamente, las imágenes de denuncia también son muy importantes. Hay que mostrar las consecuencias de nuestros actos de manera clara, pero creo que antes se debe imbuir ese sentimiento de afecto hacía nuestro único y verdadero hogar, la Tierra.

De esta manera, todos estaremos dispuestos a actuar para poder llegar a tener un mundo mejor, un mundo en el que el ser humano conviva en harmonía con la naturaleza y todos los seres vivos que nos rodean.

Aun así, si no actuamos rápido, ese río del que hablaba Heráclito cada vez será más inhóspito, hasta que llegue el día en el que ya no nos podamos bañar nunca más.

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